11 ene. 2016

La Berenguela

Uno de los mayores placeres que se puede disfrutar con la piel de gallina y la emoción en el alma,  es encontrarse una tarde- noche de invierno en la Plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela, a los pies de la catedral, mientras las nubes descargan su orvallo sobre tí y la campana de la Torre del Reloj da las campanadas de la hora en punto. Cuantas más mejor. Conseguirá que repique también tu corazón.


La Torre del Reloj, también llamada de la Trinidad, o de la Berenguela, se encuentra en la intersección de la plaza de las Platerías y la plaza de la Quintana. Se inició su construcción en el año 1316 bajo mandato del arzobispo Rodrigo de Padrón  como torre defensiva y, tras su muerte, continuó la obra  el arzobispo Berenguel de Landoira, a quien la Torre y su campana más famosa, deben su nombre.


Más de trescientos años después, durante el Barroco, el arquitecto Domingo de Andrade prosiguió su construcción, y entre 1676 y 1680, la elevó dos plantas más. Con la utilización de diversas estructuras consiguió un conjunto armonioso con ornamentos vegetales y alusivos a la tradición jacobea,  con un coronamiento en forma piramidal y una linterna como remate final, alcanzando los 72 metros de altura.



Desgraciadamente, las campanas que escuchamos  hoy en día son réplicas de las originales. Con el paso del tiempo, tanto la Berenguela como la campana de los cuartos, sufrieron diversas grietas que afectaron al sonido, y fueron  sustituidas  en el año 1990 por otras fundidas por la casa Eijsbouts en 1989, en sus talleres de Asten (Países Bajos). Quien  quiera ver las originales, tendrá que acceder a los Museos de la Catedral, ya que se exponen en el Claustro.


La Berenguela original fue fundida en el año  1729 por Güemes Sampedro, un famoso fundidor de la época. Pesa  casi diez toneladas, su diámetro es de  256 cm. y la  altura de 216 cm. Su afinación es en "Do".

Está decorada con una cruz patriarcal con el calvario de Jesucristo,  un cuadro sobre la batalla de Clavijo (la famosa en la que se atribuye la participación del “Santiago Matamoros”), una representación del  sepulcro de Santiago con siete  velas encima, una concha de vieira (símbolo de los peregrinos) y otros motivos.

La campana original que tocaba los cuartos fue fundida por el mismo artesano que la Berenguela y en el mismo año. En su caso pesa casi dos toneladas, su diámetro, al igual que la altura están en torno a los 150 centímetros. Está afinada en "Sol".



El reloj fue construido en 1831 en Ferrol por Andrés Antelo, por encargo del Arzobispo Rafael Vélez. Consta de  cuatro esferas, que van orientadas según los puntos cardinales, en cada cara de la Torre. Una de las mayores peculiaridades del reloj, es que cuenta con sólo una aguja. Las horas las da la campana Berenguela y los cuartos la otra más pequeña.



Cuenta la leyenda  que si alguna medianoche en vez de tocar doce campanadas la Berenguela toca trece, el demonio gozará de una hora mágica para andar suelto por toda la ciudad…


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